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| Así se Hace un Botijo |
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El botijo viene siendo un utensilio casero y tradicional por cualquier entorno rural de
nuestro país. Anteriormente, era cosa común el asentar el botijo a la sombra de un
árbol para saciar la sed durante las labores del campo y hoy día podemos cerciorarnos
que no ha pasado a ser un mito, es ya mera costumbre.
Contadas son las casas de nuestro pueblo que ya no atesoran un botijo del que hacer uso.
Triste es ir al entorno urbano para descubrir que un alto índice de ciudadanos no sabe
siquiera beber a morro.
Desde «La Troje» nos percatamos de que los tiempos cumbres del botijo se van acabando y,
como no, hacer un homenaje a tan culminante tesoro. Quisimos saber al menos su
elaboración artesanal, por ello nos dirigimos hasta la artesana del pueblo y Felisa Rojo
nos contestó con gratitud y amabilidad:
«Lo primero que necesitamos es el barro. Antiguamente, los alfareros iban al campo,
cogían el barro, lo traían a casa, lo machacaban, lo pasaban a unas piletas, les ponían
agua y después lo tamizaban para quitarles las impurezas, lo dejaban secar al sol y lo
amasaban. Ahora hay procesos industriales para la preparación previa del barro. Una vez
que tenemos el barro, lo amasamos para quitar todo el aire de la pella y, una vez
terminado, se pasa a tornear. Para tornear empezamos con la pieza principal, el cuerpo del
botijo. Se termina la pieza y se separa a una tabla de madera. Después, se tornea el
pitorro y el asa y se ponen en otra tabla de madera. Esto se vuelve a airear un poco. Más
tarde, cuando ya tiene una dureza con la cual no se hunden los dedos (recibe el nombre de
"dureza de cuero"), se procede a pegar los demás elementos del botijo. Una vez
ya repasado y terminado el primer proceso, se deja secar el tiempo que se estime necesario
para que la pieza no explote en el horno. En este proceso, antiguamente se metían las
piezas en hornos de leña árabes e iban todas apiladas. Actualmente se pueden cocer en
hornos de luz o bien de propano. Esto, en una primera cocción sería el botijo
tradicional que tendría que llevar un barro especial, claro, para que no sea demasiado
poroso y para que el agua se mantenga fresca y no se evapore. Actualmente, también se
hace el botijo de decoración, siguiendo el mismo proceso que en el botijo tradicional con
la salvedad de que, después de la primera cocción, se esmalta y se vuelve a cocer otra
vez a la temperatura necesaria para darle, una vez terminado, el color deseado. Y con
esto, ya tenemos preparado un botijo.»
Proceso de fabricación de un botijo:
- Preparación del barro.
- Amasado.
- Torneado.
- Pegado piezas.
- Secado.
- 1ª Cocción.
- Esmaltado.
- 2ª Cocción.
  
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