Manuel Criado de Val, filólogo y autor de «Historia de Hita y
su Arcipreste», nos presenta en este artículo, publicado en el número 15 de «La
Troje» en diciembre de 1996, unos datos referentes a estas tierras recogidos en la
«Cosmografía» de Hernando Colón.
Hay un gran personaje en la Historia de España, poco conocido y maltratado por muchos
historiadores: Hernando Colón, segundo hijo del almirante Cristóbal Colón y uno de los
más extraordinarios historiadores y geógrafos de su tiempo. Dejó sin terminar una obra
que ha permanecido y sigue permaneciendo olvidada entre la Biblioteca Colombina de Sevilla
y la Biblioteca Nacional de Madrid. Su título más conocido es el de
"Cosmografía", pero en realidad se trata de una descripción de los pueblos,
caminos, puentes y cultivos de toda la Península. Hernando Colón, al frente de varios
equipos, recorrió durante varios años pueblo tras pueblo, dejándonos un relato en forma
de cuadernillos manuscritos, de todo lo que veían a su paso con el detalle de una
máquina fotográfica. Es un trabajo que parece actual y muy superior a lo que se hacía
en su tiempo en toda Europa. Hita y su "tierra" aparecen no sólo una vez, sino
dos veces en la Cosmografía de Hernando Colón. Éste es su relato: "Hita es villa
de cuatrocientos vecinos y está en una ladera de un cerro muy redondo como en solana y
alto y en la cabeza del dicho cerro tiene una muy fuerte fortaleza armada, sobre una peña
redonda y la cerca ciñe el castillo con la villa y la cerca baja casi hasta el pie del
cerro y desde este lugar se divisa mucha tierra aunque esta tierra es muy áspera de
valles y es del Duque del Infantado y hasta Guadalajara hay cuatro leguas y van por
Tórtola dos leguas y media de tierra de cerros y vallejuelos y tierras de pan y algunas
viñas y por la mano derecha queda la Torre de Sopetrán a un tiro de ballesta del camino
y hasta la Torre de Sopetrán hay media legua grande de valle abajo y cerros por todas
partes y todavía van como cuesta abajo."
Sorprende el pequeño número de vecinos que en este tiempo tenía Hita, cien menos que
Torija. Sin duda, el momento de apogeo ya había terminado. El camino entre Tórtola e
Hita es minuciosamente descrito por los emisarios de Hernando Colón. Podemos seguir el
trazado del Camino Real, con su paisaje muy semejante al actual aunque con muchos menos
viñedos.
"Partí de Tórtola para Hita que hay dos leguas y media de tierra de cerros y valles
y tierra de pan y de algunas viñas y para subir a Hita suben una cuesta que tendrá
cuatro tiros de ballesta y por la mano izquierda queda la Torre de Sopetrán a un tiro de
ballesta del camino y a la mano derecha queda Cañizar a un cuarto de legua del
camino."
Junto a Hita aparece la que Hernando Colón llama "Torre de Sopetrán", que hoy
llamamos "Torre del Burgo". Siempre me ha intrigado el nombre de "Torre del
Burgo", que parece referirse a una pequeña fortaleza de vigilancia de un poblado o
"burgo" vecino. Este "burgo" podría ser Hita o los restos de lo que
fue recinto militar berebere con el nombre de "Sabatrán". Así se describe la
Torre en la Cosmografía de Hernando Colón: 
"La Torre de Sopetrán es lugar de treinta vecinos y está en un cerro y es anejo a
un Monasterio dicho Sopetrán".
La descripción del Monasterio es muy amplia y corresponde con las ruinas y el contorno
actuales.
"El Monasterio que está cabe el lugar en un valle, riveras de un arroyo muy fresco
en verano, de arboledas y este Monasterio es muy suntuoso y es de la Orden de San Benito y
llámase Sopetrán por causa que en tiempo antiguo por esta tierra traía un moro
príncipe, que andaba corriendo esta tierra, muchos cautivos y una noche en este dicho
valle, asentó su real y los cautivos se echaron en oración para que los librase. Y
Nuestra Señora se apareció al dicho moro en su tienda y le dijo que se tornase
cristiano. Y el dicho le preguntó quién era y le dijo que la Virgen María, que se
lavase y bautizase en una fuente que está cabe el dicho Monasterio, y se bautizó. La
cual agua de la fuente hace muchos milagros y está una muy devota imagen de Nuestra
Señora."
En la cosmografía figuran todas las aldeas pertenecientes a Hita, que ya para entonces
había reducido en gran proporción la extensión de su "tierra".
"Utande es lugar de cien vecinos y está riberas del Badiel en un valle hondo y es
aldea de Hita." "Cañizar es lugar de sesenta vecinos y está en llano y está
entre algunos cerros y es aldea de Hita." "Gajanejos es lugar de cuarenta
vecinos y está en alto y es en Alcarria y junto con el lugar a cuatro tiros de ballesta
del Badiel que pasa por bajo del valle y es aldea de Hita." "Padilla es lugar de
treinta y cinco vecinos y está en un valle entre cerros y es aldea de Hita."
"Rebollosa es lugar de cien vecinos y está en llano y es aldea de Hita. Y está en
tierra llana y algunos cerros y hasta Cañizar hay media legua llana de viñas y olivares
y tierra de pan."
No deja de ser sorprendente que un lugar tan pequeño como Rebollosa aparezca con detalle
en la Cosmografía y que tuviera cien vecinos. El camino entre Hita y Trijueque, pasando
por Rebollosa, sigue conservando su antiguo trazado y la huella indudable del camino del
continuo paso de carros y caballerías que han ido ahondando la tierra. Con los mismos
vecinos que Hita aparezca Trijueque en la Cosmografía:
"Trijueque es villa de cuatrocientos vecinos y está en un cerro y por la parte de
Hita está en un alto que tiene un valle muy fructífero de viñas y olivares, y por la
parte del medio día es Alcarria y es del Duque del Infantado."
Se señalan con mucha precisión las propiedades del Duque del Infantado que lindaban por
la Alcarria con las del Duque de Coruña, Señor de Torija.
"Torija es villa de quinientos vecinos y está en llano y es en el Alcarria y tiene
buena fortaleza y es del Conde de Coruña".
La atención que la Cosmografía presta a Hita y a su contorno geográfico no deja de ser
sorprendente y nos hace pensar en una posible relación de Hernando Colón con la Casa de
Mendoza, ya que no hay que olvidar que la Cosmografía es uno de los libros más concisos
y concretos de la historiografía española, y que muchas ciudades y villas importantes
apenas son descritas en unas pocas líneas.