El 9 de julio se celebró el Festival Medieval en su
XXIX edición, con la organización de la Diputación de
Guadalajara y del Ayuntamiento de Hita, y con la imprescindible
participación de la agrupación artística Antorcha
y de la asociación cultural Arcipreste de Hita y la
colaboración de El Corte Inglés, Iberdrola y Onda Cero.
El partido España-Italia del mundial de fútbol hizo retrasar el
comienzo del Festival y acortar ligeramente los actos del mismo.
Tras la derrota de España, todos se fueron acercando al alarde
para desfilar posteriormente al palenque y asistir al III Torneo
Competición. Entre los participantes con trajes medievales,
junto al centenar de hiteños, actores y atrevidos de otros
lugares, hay que destacar la presencia del senador y alcalde de
Guadalajara José María Bris y del vicepresidente de la
Diputación José Antonio Mínguez y su señora. También
presenciaron el Festival, aunque sin traje medieval, el senador y
presidente de la Diputación Francisco Tomey y el alcalde de Hita
Jaime Sánchez. Entre las ausencias la de Manuel Criado de Val
que tras una indisposición pudo estar presente a última hora.
Tras tirar los venablos al castillete, alancear el estafermo y
recoger sortijas; se proclamó vencedor del torneo el caballero
José Luis Díaz con 25 puntos. Las damas, Chus Sanz, Beatriz
Blas y Mª Mar Sánchez recibieron más trofeos que el pasado
año y el publico se divertía, además de con el espectáculo,
haciendo la ola.
Tras el torneo parte de los componentes de la Escuela de Folclore
Provincial tocaron y bailaron mientras otros, en el rincón
medieval de la plaza de Doña Endrina hacían un taller de
artesanía. Los miembros de la asociación cultural atendían el
resto de puestos del rincón y el público poco a
poco se iba acercando a las ruinas de la iglesia de San Pedro
para degustar las migas y caldereta acompañado con vino de
Cendejas.
Entrando la noche se escenificó el Combate de Don Carnal y Doña
Cuaresma y seguidamente el estreno de la Vida Azarosa del
Guitón Honofre Caballero de Gregorio González y con
adaptación del texto de Manuel Criado de Val, música de
Gregorio Paniagua (que acompaño en directo) y dirección de
Javier Borobia (Don Carnal).
Los Dulzaineros de Guadalajara dieron el final de toque festivo
para casi todos, ya que la fiesta siguió en las ruinas de San
Pedro donde a las 2 de la mañana se sirvió cordero asado a los
casi doscientos comensales que quedaban con ánimos y con el
traje medieval puesto.
El rincón medieval y
la representación del combate de don Carnal y doña Cuaresma.
Estos han sido los dos actos
fundamentales que ha organizado la asociación cultural
Arcipreste de Hita en el XXIX Festival Medieval de
Hita.
Antes de referirnos a ellos, cabe señalar que la colaboración
prestada por parte de la Asociación en esta edición se ha
extendido también a otras actividades como la confección de
nueve pendones con vistas a mejorar la ambientación del
palenque, la localización de materiales y objetos para la
decoración teatral, así como la restauración de venablos y
otros útiles para la celebración de las justas medievales. Y
todo esto gracias a la participación de un buen número de
socios, la mayoría jóvenes, que trabajaron en ello.
El rincón medieval ha representado la aportación
más original por parte de la Asociación Cultural a la
programación de este Festival.
Una vez evolucionada la idea original, el rincón
medieval se definió como un espacio escénico en el
contexto de un mercadillo popular, con la doble intención de
ambientar y representar escenas cotidianas y sobre todo
juglarescas, apoyándose en fragmentos del Libro de Buen Amor y
romances de invención particular; todo esto con un sentido
participativo abierto al público en general.
El escenario elegido fue la plaza de doña Endrina, que fue
transformándose mediante el montaje de tres puestos de verduras,
frutas, especias y telar que despertaron gran interés en el
público, así como un corral de gallinas y conejos, un carro de
madera, montones de paja y otros objetos rescatados de anteriores
festivales.
Todos estos elementos rodeaban a una tienda rectangular que
funcionó como taberna. En ella se pudo beber vino y sirvió a la
vez como escenario para los escasos juglares improvisados que
recitaron y narraron un romance de amor y muerte a la luz de la
luna debido a los avatares del destino y a la falta de
iluminación artificial.
También se utilizó la taberna como improvisada oficina de
turismo ya que se repartieron cientos de folletos con la
programación del Festival y otros tantos creados por la
Asociación Cultural especialmente para la ocasión, los cuales
recogían lo esencial de la historia, los lugares, el arte, la
artesanía y las fiestas de Hita.
A todo esto se sumaron los puestos de los artesanos de la Escuela
de Folclore Provincial, con lo que el Rincón cobró mucha más
vida y vistosidad.
La representación del Combate de don Carnal y doña Cuaresma
también fue llevada a cabo por los miembros de la Asociación
Cultural, a la que se sumaron miembros del grupo Antorcha. Javier
Borobia hizo el papel de don Carnal y María Moraleda de doña
Cuaresma.