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| ...A quien esté libre de culpa |
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Hita, pueblo de piedra, calles, plazas, iglesias, casas, casi todo
levantado con el frío elemento. Hay muchas de esas piedras que no están, olvidadas y
poco consideradas fueron a parar a manos de avispados que supieron utilizarlas para dar un
aire señorial a su casa de verano, otras tuvieron otro destino menos ilustre, aunque
quizás, mucho más útil (véase casas o carreteras). Esas son las piedras que faltan del
"Conjunto Histórico Artístico", y hay otras que están, están en el pueblo
pero no están en su sitio, lo que, mas o menos nos viene a dar lo mismo, sobre todo
porque solo sirven para tropezar las personas, destrozar los coches y dar un aire de
abandono y desolación al pueblo.
Sería injusto no hablar de las piedras que están, claro que están, porque la Ley de la
Gravedad no ha querido actuar sobre ellas, porque el día que el destino ha si lo quiera,
se caerán.
Mientras la iniciativa privada, o sea, la gente que con sus ahorros se hace una casa
guardando las leyes de protección de un "Conjunto Histórico Artístico", (y
por otra parte encantados de ello), la iniciativa pública, o sea, los verdaderos
responsables con poderes para su mantenimiento y reconstrucción, hacen oídos sordos.
Los que amamos Hita, oímos los ecos de los siglos, de la historia, capítulos de la
historia que deben protegerse en Hita.
Pido ayuda a todos, ... y quien esté libre de culpa que tire la primera piedra.
José Miguel Blas.
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