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| La Sábana Santa: un misterio |
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Desde que murió Cristo se han lanzado miles de
preguntas sobre su vida y también sobre el misterioso lienzo que se conserva en Turín:
la Sábana Santa.
Hay cientos de datos por los cuales se puede concluir que la síndone perteneció
realmente a Cristo.
Ya las Sagradas Escrituras nos hablan de la Sábana Santa por medio del testimonio de los
evangelistas.
La noche del 4 de diciembre de 1532, mientras la síndone se hallaba en la capilla de
Chambery, el fuego asoló el coro de dicha capilla. La Sábana estaba guardada en una caja
de madera dentro de la cual se encontraba otra de plata que contenía el lienzo. Cuando la
caja de plata comenzó a fundirse por una esquina, dejó unos pequeños agujeros
asimétricos en la Sábana, al igual que alguna zona chamuscada.
En el lienzo han sido encontrados gran número de especies distintas de polen que encajan
fielmente a las rutas que ha seguido la impronta.
Deberíamos hacer un análisis detallado de todos los estudios realizados por diversos
científicos de la NASA, ya que son los que realmente demuestran la validez del lienzo,
pero necesitaríamos todo un libro para comentarlos.
Sólo decir que se han analizado los restos de sangre, se ha reproducido informáticamente
la imagen tridimensional del cuerpo cubierto por la Sábana, y se han comprobado los datos
obtenidos con los testimonios de las Sagradas Escrituras.
El experimento más importante ha sido el realizado por los científicos expertos de la
NASA en Octubre de 1988 mediante una sustancia radiactiva, el Carbono 14 (C-14). Por este
sistema echan a perder años y años de estudios en los que se afirmaba la veracidad del
lienzo y sustituir esa afirmación por su contraria, diciendo que puede ser una imitación
del siglo XIV aproximadamente.
Hoy, los científicos vuelven a jugar con la opinión pública afirmando de nuevo que la
Sábana es realmente de épocas de Cristo.
¿En qué se basa esta contradicción? Es simple. La prueba del C-14 se desarrolla
quemando una mínima porción de materia y analizándola con esta sustancia radiactiva. La
primera prueba que se realizó pudo coincidir con un remiendo de tela de la Edad Media.
Sin embargo la última prueba ha podido coincidir con un trozo de tela del s.I.
Una vez aquí surgen las siguientes cuestiones: ¿Cuándo se van a poner de acuerdo los
científicos sobre la veracidad o falsedad de la Sábana Santa? ¿Cuándo decidirán si la
tela es o no de Cristo? ¿Están jugando los especialistas con los profanos en la materia?
Ahí queda eso.
J. B.
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