|





















| |
| Editorial: 5 Años de Asociación |
 |
Cinco años de Asociación. ¿Y qué? se puede responder o se responde
desde fuera, desde la indiferencia.
Cinco años de Asociación.¡Cinco años de opiniones encontradas, de líos, un paso
atrás al crear una Asociación en un Pueblo! podría decirse o se dice desde posiciones
igual de legítimas.
Cinco años de Asociación.¡Lo mas positivo que se ha hecho, sobre todo para la juventud
en muchos años! dirían , o dicen, los mas apasionados.
Y sin embargo todos tendrán alguna razón, su incuestionable verdad. Los modos, maneras o
formas de defender cada uno su verdad es otra cuestión: ¿hasta dónde nos es legítimo
llegar en esa defensa?. Es una pregunta que corresponde reflexionar a cada uno en
particular, ahora que quizás los árboles nos dejan ver mejor el monte, pues no en vano
las vicisitudes quedaron atrás espaciadas a lo largo del último lustro.
Por nuestra parte, al repasar estos cinco años, no vamos a abandonar un espíritu
crítico para con nosotros mismos, pero tampoco vamos a olvidarnos de hacer un comentario
a modo de repaso de las actividades concretas que se han desarrollado y de otras
cuestiones, opinables por supuesto, sobre la influencia que la Asociación ha tenido sobre
sus socios, en relación al desarrollo de su personalidad enmarcada en una sociedad.
Nuestra crítica está basada mas en lo no conseguido que en los trabajos que podamos
haber hecho mejor o peor. Lo no conseguido, y que es fundamental para el futuro de toda
Asociación, lo resumimos en tres apartados:
a) No hemos sabido ilusionar, interesar lo suficiente a ese gran grupo de personas
mayores, muchos de ellos padres, socios o no. Sin ellos no podremos acometer mas que
pequeñas actividades y nos damos cuenta de que si la Asociación no llega a ser
importante, o interesante para ellos, terminará por no serlo para sus hijos. La culpa,
repetimos, será de quienes no hemos sabido generar esa ilusión o nivel de confianza
suficiente para hacerla también suya.
b) No hemos sabido o podido, al menos en la medida de lo deseable, funcionar mediante el
reparto de tareas tal como dicen nuestros Estatutos. Pocas veces hemos conseguido el
compromiso de encabezar una o parte de una actividad por asociados, que no sean siempre
los mismos. Como ya hemos dicho muchas veces, cuando el carro está rodando nos unimos al
grupo, esfuerzo que habrá que agradecer pero que no debe de ser el objetivo.
c) Podemos suponer, y como consecuencia de lo anterior, que si no logramos interesar a
más gente en el desarrollo de una actividad, difícilmente vamos a lograr interesarles en
formar parte de la Junta Directiva, careciendo así de capacidad de renovación. Y esta
capacidad de renovación para el futuro de la Asociación es mas que fundamental.
Pero estas deficiencias, quizás para algunos demasiado sombrías o exageradas, no nos
pueden llevar al desánimo. Saber de lo que carecemos no es mas que conocer, y conociendo
siempre es más fácil la resolución de un proyecto.
Expuesto lo que consideramos como más negativo, bueno será también repasar lo positivo
y hemos de decir honestamente que para nosotros es mucho y lo manifestamos con orgullo.
Ahí quedan cuatro o cinco cabalgatas, añadiendo cada año innovaciones, y habría que
preguntar a algunos chavales y a algunos padres la ilusión que en su momento les causó
esta actividad.
Ahí están esos once números de La Troje. Las asociaciones que nos conocen nos
manifiestan su sana envidia y muchas de ellas, con más capacidad económica y de
población, no lo han logrado todavía.
Ahí están esos cinco años realizando lo que en su momento parecía un imposible : el
teatro. No ha habido un solo niño o joven, que deseando actuar no haya tenido su papel.
Ahí está ese escenario. Sin apenas dinero, pero con mucho entusiasmo, unos soldando,
otros cortando hierros, otros pintando o haciendo tableros, se logró que el teatro no se
hiciera en remolques como el primer año y que el Pueblo lo tenga a su disposición para
que los músicos puedan realizar su trabajo cómoda y dignamente.
Ahí está la colaboración con el Festival Medieval. Se comenzó como figurinistas y se
terminó, el año pasado, organizando las meriendas. Un trabajo por el cual fuimos
felicitados cumplidamente por quien se detuvo a analizar lo que ello supuso y por la
organización perfecta que tuvo; incluso nos permitimos vestir de época a los
"cocineros y criados" con dinero de la Asociación.
Ahí está la Biblioteca Pública funcionando. Decir que a los más de doscientos tomos
donados el año pasado por la Biblioteca Nacional a la Asociación, y ésta a la
Biblioteca del Pueblo, hay que sumar ciento diez más donados este año.
Ahí están, gracias a la ayuda de otras personas comprometidas con la cultura, esos dos
encuentros poéticos.
Ahí está el "Teleclub" donde los chavales, socios y no socios, al menos en el
frío invierno, disponen de un techo, con televisión y video, de equipo de música y
modestas estufas eléctricas.
Ahí están esas pequeñas o grandes Fiestas: Nochevieja, Gallo, V Encuentro de
Asociaciones, etc.
Ahí están, y somos sobradamente conocidos en Guadalajara por ello, nuestras
reivindicaciones hacia el Conjunto Histórico, eso sí, desoídas hasta el momento.
Ahí está ese equipo de megafonía (500.000 Pts. aprox.) que poco a poco hemos ido
completando.
Y ahí están colaboraciones en Fiestas, ahora y antes, pregones, mural, pequeños
detalles como plantar árboles, que son en definitiva los que hacen asociación.
Pero todo lo anterior, sin quitarle un ápice de importancia, para nosotros no es lo más
importante. Para nosotros, lo más importante no se ve ni se siente como todo lo anterior.
Como apuntábamos al principio es opinable y jamás se podrá demostrar, pero estamos
convencidos que las personas que hemos participado mas o menos activamente en la
Asociación, y aún los de fuera de ella, hemos aprendido a relacionarnos, a escucharnos y
a respetarnos un poco más; cualidades tan difíciles como infrecuentes en esta sociedad
moderna que nos ha tocado vivir.
|