¿Quince años? ¡Parece mentira! Aunque en mi caso la
andadura comenzó hace mucho menos tiempo, allá por el año 1995. Al principio
como un intento de ayudar a los amigos que tenía en la Junta Directiva, pero
después descubres que allí hay algo más. Una lucha por algo en lo que se
cree, por lo que se siente nostalgia cuando se está lejos, algo que no se puede
olvidar y que, en definitiva, se resume en cuatro letras: HITA. Algo por lo que
merece la pena luchar aunque sea haciendo pequeñas cosas o incluso quizás
equivocándote al hacerlo; mi participación en la Asociación es mi forma de
poner un granito de arena.
Desde la Asociación he aprendido a defender ideas, a
trabajar en equipo, a sacrificar cosas materiales para conseguir poner en marcha
proyectos, a buscar no sólo tu propio bien sino el interés común, en
conclusión muchas cosas buenas que siempre vendrán conmigo. Pero también han
sido años de recibir críticas, desconfianzas y mucha, mucha indiferencia; a
cambio muchas alegrías, muchas sonrisas de niños, muchas ilusiones cumplidas y
mucho orgullo por mi pueblo. Por eso, desde aquí quiero animar a todas las
personas que sientan interés por su pueblo y quieran aportar su granito de
arena a que se apunten en la Junta de la Asociación y reaviven la llama que a
nosotros se nos está apagando.
Eva Garrido Medrano