La Iglesia de San Juan no albergaba lápidas sepulcrales,
era una pequeña iglesia de extrarradios.

Después de la Guerra Civil y por iniciativa del cronista provincial Layna
Serrano, fueron trasladadas allí casi todas las lápidas que se encontraban en
la derruida iglesia de San Pedro.


Las lápidas fueron colocadas en las paredes de la iglesia a modo de
zócalo, como se encuentran ahora.

En el último arreglo de la iglesia algunas de estas lápidas de han
colocado en el suelo adoptando la posición para la que fueron esculpidas, si
que exista debajo ninguno de los restos mortales a los que hacen referencia.

En las paredes de la iglesia también hay escudos heráldicos labrados en
piedra.
Ultima actualización:
15/01/2005