Íñigo López de Mendoza (Marqués de Santillana) en 1441
decidió reforzar las defensas de la Villa además de reconstruir el
castillo en lo alto del cerro. Se derribó la antigua muralla que debía ser
de tapial para construir una nueva a base de piedra.
Algunos tramos de la muralla se conservan intactos desde
su construcción, otros han sido restaurados o reconstruidos; hay
partes que han desaparecido con el paso del tiempo y otras que se
encuentran conservadas en el interior de las construcciones que se han
realizado sobre sus muros.
Sólo queda en pie una de sus puertas de las tres que
supuestamente existían.

En la fotografía se ha marcado el trazado de la muralla
con la siguiente separación de colores: Tramo
Oriental, Tramo Central,
Puerta de Sta. María,
Tramo Occidental, y
Tramo Norte.
Ultima actualización:
02/04/2009