XXX Festival Medieval de Hita
V Centenario del Cardenal Mendoza

Sábado 15 de julio de 1995

Programa

18:30

Alarde en la Plaza del Arcipreste

19:00

Torneo Competición. En en el palenque

Ejercicios a caballo de: Bohordos, Estafermo, Sortijas y Cañas

Combate de Don Carnal y Doña Cuaresma, Danzas

20:30

Meriendas (único acto no gratuito), Botargas, Dulzainas, Artesanía Popular, Rincón Medieval, Música Tradicional

22:30

Estreno de la representación Teatral: «La Conversa Doña Bellida»

23:50

Actuación de «Los Dulzaineros de Guadalajara»

1:30

Cena Medieval en las Ruinas de San Pedro (Sólo para asistentes ataviados con trajes medievales)

Organizan:
Diputación Provincial de Guadalajara
Ayuntamiento de Hita
Patronato Arcipreste de Hita

Colaboran:
Agrupación Artística "Antorcha"
Asociación Cultural "Arcipreste de Hita"
Escuela Provincial de Folclore
Iberdrola
El Corte Inglés

"La Conversa Doña Bellida"
por Manuel Criado de Val
Música: Gregorio Paniagua
Compañía: Agrupación Artística "ANTORCHA" con la colaboración de: "Teatro Joven de Brihuega", Escuela Provincial de Folclore y otras gentes del Teatro de Guadalajara

Reparto (por orden de intervención)

María la Gata

María Jesús Valero

Antonia

Gema Fernández Villacañas

Doña Bellida

Abigail Tomey

Moza 1

Salomé Bueno

Moza 2

Marta Gutiérrez

Urraca

Carmen Dorado

Julián el Largo

Carlos Bernal

Andrés

Miguel Ángel García Rosa

Amed

José L. Matienzo

Clara

Soraya García Esteban

Cristobal

José Antonio Suárez de Puga

Yose

Javier Mejía

Vecina 1

Virginia Escudero

Vecina 2

Maria del Carmen Ramos

Vecina 3

Mercedes Berruezo

Alguacil

Luis Arias

Rabino José Manuel Padín
Escribano Alberto Camarasa
Jamilla Pilar San Juan
Mujer Josefina Martínez
Alazar Jesús Esteban
Inquisidor Florencio Expósito
Juez José Luis Yañez
Fiscal Fele Martínez
Procurador Julio Prego
F. Dominico Carlos Alba
Mozo 1 Miguel Nadal
Mozo 2 Jesús S. Gaitán
Mora Ester Tabernero
Niños Sandra Freijo, Cris Matienzo, Alex Matienzo, Rodrigo Borobia, Arturo Valero y Borja Valero
Escenografía Josefina Martínez
Coreografía Sara Moratilla
Adecuación Vestuario Carmen Dorado
Grabación y espacio de sonido Ricardo Idiazabal
Espacio de Luces Andrés Beladíez
Regidor Mercedes Berruezo
Vestuario Cornejo
Equipo iluminación y megafonía Mobel Music
Ayudante de dirección Carlos Bernal
Dirección Javier Borobia

«La Conversa Doña Bellida» no es una adaptación ni una recreación, sino una obra original. La acción escénica sucede en el año 1492. Se cierra la Edad Media y desaparece el viejo sueño de las tres religiones. Un viento helado barre de Castilla a los judíos, aunque en gran parte volverían a sus antiguos solares más o menos convertidos al catolicismo. Poco tiempo después serían también expulsados los moriscos, mientras que, con el Descubrimiento del Nuevo Mundo, saldrían hacia la aventura lo mejor y lo peor de la vieja Castilla.
«La Conversa Doña Bellida», tiene un fundamento histórico real y en su mayoría los personajes han dejado constancia histórica. Como también lo es el proceso inquisitorial que aparece escenificado. Pero el teatro penetra más a fondo que la historia y nos permite revivir unos personajes que viven su propio conflicto. Todo ha sido verdad.
En la escena, Hita revive el ambiente de una horas decisivas. Por la Plaza pasan las ricas damas judías entre los grupos de mozos castellanos que las miran con recelo. Moriscos cargados con sus fardos y jóvenes moras cubiertas con velos charlan en la fuente. Del Castillo bajan a la Plaza los soldados y los bravos venidos en buena parte del Norte, al servicio de la poderosa Casa de Mendoza.
Un pregonero anuncia el Decreto de Expulsión y todo cambia en la vida sosegada de la vieja villa alcarreña. Seguirá el largo proceso de las denuncias interesadas, de las fantasías hechiceriles y celestinescas de tan larga tradición en la villa del Arcipreste. Pero la obra tiene un extraño desenlace. Hay intrigas que se entrecruzan y sorprendentes resultados.
En «La Conversa Doña Bellida» llega a su punto culminante la unión entre la escena, los personajes, el auténtico solar de la acción, que no ha cambiado, salvo en lo que el paso de la tremenda historia española ha supuesto para sus viejas casas y su Castillo. No es fácil hacer coincidir tan exactamente la creación literaria con la historia real.
Planeanado sobre todo el proceso de la obra, como un manto protector, la Casa de Mendoza, con su Duqe del Infantado y su Cardenal abren un portillo a esa fantástica esperanza de reconciliación.