Festival Medieval de Hita

Sábado 6 de junio de 1981

Programa

18:30 Alarde. (Plaza del Arcipreste - Picota - Paseo de los Caballos - Palenque)
Concurso de Botargas, Morraches, Guirreos y Zamarrones. Danzas de Molina de Aragón, Malpica y Navarra. Dulzainas y Gaiteros.

19:00

Gran Corrida Medieval

Cuatro toros de Antonio Sopeña
Serán Alanceados a usanza medieval por
Manuel Vidrié y Curro Bedoya
Toreo de capa a caballo. AZCONA a pie. Arpones. Alanceamiento a usanza Medieval.

Danzas y Botargas

21:30

Combate de Don Carnal y Doña Cuaresma (Música de Gregorio Paniagua)

22:15

Representación

como homenaje del Patronato Arcipreste de Hita al maestro Cristóbal Halffter de los ballets:
Danza de Don Carnal
El Caballero y La Muerte y
Aquelarre Para un Viejo Enamorado
Música: Cristóbal Halffter. Texto: Manuel Criado de Val
Coreografía: Nadine Boisaubert. Coordinador de Dirección: Pedro Pardo

22:30

Ronda del Fuego en el Palenque de Hita

Dirección General: Manuel Criado de Val

(A lo largo del Festival Asados y Cenas Medievales en el recinto del Festival, salvo entre las 21:30 y durante las representaciones escénicas)

Clausura del XIX Congreso Mundial de Teatro

De Interés Turístico Nacional

Organiza:
Patronato Arcipreste de Hita
Diputación Provincial de Guadalajara, con la colaboración de la Casa de Guadalajara en Madrid

Dirección Artística: Manuel Criado de Val

Declarado "DE INTERÉS TURÍSTICO NACIONAL"

-A beneficio de la Beneficencia Provincial de Guadalajara-

Precios de las Entradas
Barrera....1.500 Ptas.
Tribuna.......800 Ptas.
Paseo.........300 Ptas.
Andanada..200 Ptas.
__________________
TEATRO: Silla...300 Ptas.

El Teatro Medieval de Hita
El Teatro Medieval de Hita no es un escenario artificial, sino todo el antiquísimo pueblo de Hita, que fue «castro» ibérico en la Prehistoria, «mansión» romana en la calzada de Mérida a Zaragoza. «villa arciprestal» y tesorería de los Reyes de Castilla durante la Edad Media, convertido en un teatro vivo.
El «teatro medieval» no sólo es un espectáculo que pase ante nuestros ojos. La escena avanza, nos envuelve y penetra desde todos los ángulos, convirtiendo al espectador en un partícipe más, dentro de un espectáculo imprevisible. A su conjuro vuelven a revivir las viejas palabras dormidas y los mitos eternos del Carnaval y de la Cuaresma, de la Muerte y del Amor, de la Fatalidad y el Destino... Ríen y danzan llevados por la mano experta de los juglares, Trotaconventos, Doncellas, Bufones, Brujas, Espectros y Caballeros... Y mientras, saltan las «botargas» renacidas de su lejana prehistoria.
Decir «teatro medieval» es olvidar los límites que separan la ficción de la realidad. todo en torno nuestro ha de transformarse en teatro: las calles del pueblo, el castillo, los «bodegos», los corderos asándose al aire libre... Desde que llegamos hasta que salimos de hita hemos de sentirnos sumidos en pleno teatro y en plena magia medievales

Breve Historia de los Festivales de Hita
Los Festivales de Hita, que se iniciaron en el año 1961, cumplen en 1981 su XVII edición. Son organizados por el Patronato Arcipreste de Hita, organismo creado por decreto de la Presidencia del Gobierno y presidido por el Ministro de Asuntos Exteriores. Son Vicepresidentes los Ministros de Educación, Cultura y Gobernación.
El maestro Cristóbal Halffter, desaparecido el doctor Félix Rodríguez de la Fuente, es el único miembro, a título personal, del Patronato.

Botargas y Danzantes
En torno a la escena de Hita abierta en su cerro y en su Plaza Mayor, alienta todo el mundo de viejas evocaciones medievales. Las «Botargas» o enmascarados que bailan sin cesar por sus calles entre las representaciones, acompañados por dulzainas y tamboriles, son antiquísimos restos de una mitología ibérica, precristiana, que todavía se conserva en la Somosierra alcarreña. Fueron incorporados a alas fiestas cristianas, pero en todo momento se trasluce su carácter pagano, más próximo a las comparsas de Carnaval que a los desfiles procesionales.
De Retiendas, de Majalrayo, de Beleña, de Montarrón, de Aleas, de Robledillo, de Valdenuño, vienen al Cerro de Hita esos primitivos representantes de nuestra raíz ibérica.

Morraches
Junto a las «botargas», con parecido aspecto, pero con un ritmo muy distinto en su paso, y con diferente simbología, actúan en las Cofradías los «morraches» toledanos de Malpica de Tajo, que en las fiestas de San Sebastián representan a los maceros del Emperador que aporreaban al Santo.

Guirrios y Zamarrones
La tradición de las botargas cubre casi toda la Península y parte de América. Bajo el nombre de «guirios» se conocen las máscaras asturianas y gallegas, que también actuan en las fiestas de invierno.
Los «zamarrones» o «zaharrones» constituyen una variante en las que se mezclan las actuación festiva o juglaresca y la de máscaras carnavalescas. En algunos lugares se les llama también «diablícalos» debido a su hábitos y figura de diablos. Son característicos de Navarra y el País Vasco.
En Hita se reúnen, en el gran Concurso del XVII Festival, una gran variedad de estas distintas máscaras de las fiestas tradicionales y de origen prehistórico de España. Junto a ellas los grupos de Danzantes que suelen acompañarlas.

Ronda del Fuego en el Palenque de Hita
Dentro de la tradición de las «botargas» persiste una danza de rueda en torno a un ahoguera. Esta danza se celebra en el gran Palenque de Hita al final de la representación.

Cenas Medievales
Desde primera hora de la tarde vive todo el pueblo su representación. Al aire libre, de cara a las ruinas del castillo, se asan los corderos, entre jarras de vino de Toro y de la Sierra. Las cazuelas de «fygados de cabrón con rruybarbo» recuerdan al Buen Amor del Arcipreste, siempre presente en Hita; son el permanente testimonio de un tradición que bien podemos remontar hasta los linderos de la prehistoria.

Desfile de las Cofradías de Don Carnal y Doña Cuaresma
Las Cofradías de Don Carnal y Doña Cuaresma proceden de la más profunda raíz medieval y son la esencia del Buen Amor. Su tradición llega hasta los grandes pintores flamencos, el Bosco y Brueghel el Viejo, que quizá a través de los librillos españoles de «bien amar», llegados a Flandes con la dominación española, pudieron tener conocimiento de las parodias del Arcipreste. Claro es que la tradición medieval se extiende de manera muy confusa por toda Europa. Pero lo cierto es que el mismo espíritu y los mismos temas de los maestros flamencos ya estaban siglo y medio en nuestro Arcipreste, y que ahora vuelven, juntos, a las Fiestas populares de Hita.

Combate de Don Carnal y Doña Cuaresma
Luego que las Cofradías, con sus máscaras, cabezudos, andas, botargas, músicos y danzantes han recorrido las calles del Cerro, empieza el gran desafío entre las huestes de Don Carnal (el Carnaval) y Doña Cuaresma. Combaten en una arriesgada parodia del torneo caballeresco celebrado una hora antes en el Palenque, los dos adalides cuya imagen recordaron el Bosco y Bruehgel. Don Carnal, montado en un tonel sobre el carro, y Doña Cuaresma, sobre una silla, armados de auténticas lanzas y arrastrados por sus respectivas huestes, se embisten una y otra vez.

Triunfo de Don Amor
Al final del combate entre Don Carnal y Doña Cuaresma llega la confesión, penitencia de Don Carnal y el Triunfo de Don Amor.
Los juglares salen con todos sus instrumentos medievales a recibirle.

«Danza de Don Carnal, el Caballero y la Muerte»
Sobre el tema universal de las «danzas de la Muerte» ha sido montada esta «Danza de Don Carnal, el Caballero y la Muerte», en busca de dar a los viejos ritmos y efectos la máxima intensidad actual. La magia de estas danzas, mitas ascéticas y mitad sarcásticas, ha penetrado siempre hasta el fondo de la sensibilidad popular. Hay un extraño placer en ver a los temibles símbolos bailar en la escena ante nosotros.
Las «Danzas de la Muerte» inundan toda la Edad Media europea. pero es en España donde se mantienen hasta fecha más tardía. Todavía en pleno siglo XVII es fácil encontrar reflejos suyos tan intensos como ese obsesionante «Discurso de la Verdad», del venerable don Miguel Mañara, ilustrado por los cuadros más escalofriantes de la pintura española y de la pintura universal: las «Postrimerías», de Valdés Leal.

«Aquelarre para un Viejo Enamorado»
El tema antiquísimo de la vuelta a la juventud, de la tentación faústica en el viejo alquimista, que vende su alma al Diablo por enemorar y seducir a la Doncella, tiene su justo complemento hispánico en la colaboración de Celestina, «clientela» de Lucifer. seductora irresistible y fiel comensal en los Aquelarre Ibéricos.
En la primera escena o »tiempo» del ballet, el viejo alquimista, observado con temor por un bufón, busca la fórmula mágica de la eterna juventud. Viene en su ayuda Lucifer. A cambio de su alma le ofrece riquezas, poder, gloria y, por último, el amor. Acepta el viejo alquimista al ver en la lejanía la imagen de la Doncella en oración. Busca Lucifer, para seducirla, la ayuda de Celestina, que cruza la plaza pregonando. Rodea Celestina a la Doncella con su círculo mágico, reza su conjuro («Avis, gravis, seps, sipa unus, infans, virgo coronat») y la conduce a la habitación del viejo. El Cordón de la Doncella es el trofeo de la victoria celestinesca.
En el segundo «tiempo» tiene lugar el Aquelarre en su más pura versión ibérica. Llega solemnemente el Macho Cabrío, a quien todos reciben con las frases de ritual («Aquerra beti»-Macho Cabío, arriba-, «Aquerra giti»-Macho Cabrío , abajo-). Celestina le ofrece el Cordón de la Doncella («Gabazkuak gabazkuentzat, eta neskacha ederra neretzar»-Los de la noche para los de la noche, esta hermosa doncella para mí-). Bailan diablos y hechiceras dándose la espalda. hasta que el canto del gallo señala la venida del día. El Aquelarre se desvanece ante la luz del amanecer.
Tercer «tiempo». Despierta con el día la Doncella, vuelta de su conjuro. Nada puede hacer el viejo para retenerla. Huye, desorientada. Perdida por las calles, se encuentra con una comparsa carnavalesca. Varios jóvenes libertinos ríen y bailan en torno suyo. Uno de ellos la sujeta con su propio Cordón. Así, prendida inexorablemente, sin posible reversión en la conjura diabólica, la envuelven y llevan en su danza.
Ballets: Música de Cristóbal Halffter
Texto: Manuel Criado de Val
Coreografía: Nadine Boisaubert
Coordinador: Pedro Pardo
Bailarines: Margarita de Diego, Aurelio Bogado, María Jesús Cabrerizo, Rosa Ruiz, Sonia Suárez, Cristina Perelló, Flerida Rodríguez, Olga Sempere, Maite Fernández, Paco Grimón, José Martín, Pedro Lara, Isidoro Poo, Orlando Rodríguez, Miguel Rodríguez, Manuel Taravilla.

Corrida Medieval de Hita
El alanceamiento es la suerte más antigua y más noble del primitivo toreo, perfectamente atestiguada en las miniaturas, frisos y artesonados medievales. La Corrida Medieval en Hita vuelve a una tradición olvidada, pero que tiene fuerza suficiente para volver a ser. La ley principal de esta Corrida es la misma que preside los torneos, y cualquier otro tipo de competición caballeresca. Son varios caballeros los que combaten con el mismo toro, tratando de superarse. Son importante la ceremonia, el ambiente, el rito y por encima de todo el riesgo y la habilidad que en todo momento han sido la esencia de nuestra fiesta.
Para la construcción de este primitivo toreo se he seguido un doble camino. En primer lugar la tradición viva que todavía se mantiene en algunas fiestas populares; luego los documentos conservados en viejas miniaturas y códices, en la legislación de los Fueros y en los relieves y pinturas de iglesias y palacios.
Las distintas suertes, Toreo de capa a caballo, Azcona, Arpones y Alanceamiento por dos caballeros. El alanceamiento es una suerte extraordinariamente difícil, ya que ha de recibirse al toro sin que el caballo lleve protección ni peto alguno.
Precede a la Corrida un gran Alarde por los lugares tradicionales de Hita.