Pasada la Edad Media el castillo de Hita dejó de tener la
importancia estratégica de la que gozó en los siglos anteriores. Su desuso
hizo que sirviera de cantera para construcciones posteriores. Las guerras
acabaron derrumbando las pocas paredes que quedaban en pie. Aún así quedan
algún paño de su recinto exterior y las paredes de la que fuera torre del
homenaje.

La visita a los restos del castillo merecen la pena no
para ver las construcciones, sino para divisar los alrededores. El paseo
hasta la cima no requiere mucho esfuerzo, de hecho hay tanto desnivel
desde la parte baja del pueblo a la parte ata como desde esta a la cima, y
el panorama a la redonda es mejor que el de otras cimas más inaccesibles.

Más de una treintena de localidades se pueden distinguir
claramente, toda la vega del Henares desde Jadraque (incluido su castillo)
hasta Torrejón. Incluso si el día es muy claro se pueden ver edificios
significativos de Madrid.

En lo alto del cerro hay un vértice geodésico. También se
pueden contemplar restos de trincheras de la Guerra Civil.

Ultima actualización:
02/04/2009