La «Casa del Arcipreste» es un edificio de nueva
construcción levantado sobre las ruinas de otro edificio similar conocido
como casa del Arcipreste pero que en realidad era una de las pocas casas
señoriales de gran tamaño que quedaron en pie tras la Guerra Civil. Parte
del antiguo edificio (la parte izquierda y el patio) fue expropiado por
Decreto 205/1973 de 25 de enero del Consejo de Ministros donde se lee:
«En el recinto de su villa [Hita] se encuentra un edificio de
reminiscencias seculares, que la tradición viene considerando como Casa
del Arcipreste. Dicho edificio se halla en un lamentable estado de
abandono, ya que pertenece a un particular, de ignorado paradero, que
desde hace muchos años ha efectuado una dejación tácita de sus derechos
dominicales y de las obligaciones que le impone la Ley del Patrimonio
Artístico».

Tras la expropiación no se hizo ninguna obra en el edificio que se fue
deteriorando poco a poco. En los años 80 la Diputación de Guadalajara
compró la parte restante del edificio que se encontraba en estado
habitable (de hecho le fue ofrecida a Camilo José Cela como residencia a
su llegada a Guadalajara) sin embargo también se fue deteriorando de
manera que cuando se planteó su restauración en los años 90, la
alternativa fue reconstruir todo el edificio de nueva planta.

En la planta baja, además de la oficina de
turismo, se encuentra el museo que recoge diversas cerámicas y monedas y
varios objetos recogidos en Hita. En esta planta también hay una cocina
semejando lo que era una antigua chimenea. Junto a los servicios se
encuentran unos vestuarios con duchas.

En la primera planta se encuentra la
biblioteca y un pequeño salón de actos, así como unos despachos.
En la segunda planta se encuentran los estudios de Radio Hita, ahora
inactivos.